domingo, 1 de enero de 2023

El Zapallo, Cucurbita maxima Duchesne in Lam.

Es una planta originaria y domesticada en América del Sur. (Lira Saade, 1995)   Su centro de origen estaría en Bolivia y se le considera un cultigen que se distribuyó desde este país hacia el norte de Argentina. (KEW, 2022)

Restos arqueológicos de esta especie han sido encontrados en la Región Andina, desde Perú hasta el norte de Argentina. (Lira Saade, 1995)   El hallazgo en la costa norte peruana, en el valle de Virú, data de aproximadamente 6.000 AP y sugiere que pudo ya haber sido domesticada.   En este asentamiento se encontraron también evidencias del cambio de consumo de Cucurbita maxima por Cucurbita moschata. (West & Whitaker, 1979).   Se han localizado restos de Cucurbita maxima en Ica y Lima, 600 a.C. [Whitaker, 1981; Chacaltana & Cogorno, 2018].

Subespecies.

Cucurbita maxima Duchesne in Lam.

Es una de las especies más diversas del género (Lira Saade, 1995) e incluye subgéneros, razas o variedades locales y abundantes cultivares con hábitos rastreros y arbustivos, semillas, tamaño, coloración y diferentes niveles de resistencia a enfermedades. (Rodriguez, Valdez, & Ortiz, 2018) 

En su área de distribución nativa, existen razas locales, desarrollándose en la Región Andina, en las más diversas condiciones ambientales. (Lorello, García Lampasona, Makuch, & Peralta, 2016)

Entre las subespecies se encuentran:  Zapallo amargo o cháncara, Cucurbita maxima subsp. Andreana (Naudin) Filov., considerado posible ancestro de Cucurbita maxima Duchesne in Lam, originario del norte de Argentina.   Cucurbita maxima subsp. Maxima y   zapallito redondo de tronco, Cucurbita maxima (Carr.) Millán var. Zapallito.   

Cucurbita maxima (Carr.) Millán var. Zapallito.

Según  (Lorello, García Lampasona, Makuch, & Peralta, 2016), las poblaciones con frutos pequeños, de la variedad "zapallito del tronco", son plantas con hábito de crecimiento en mata, sin zarcillos y una sola guía cuya longitud no supera el metro. Presenta flores con ovarios globosos, frutos globosos, chatos, turbaniformes, semillas de color blanco y crema.

Un segundo grupo es de las poblaciones con frutos globosos, chatos y turbaniforme en donde sus plantas son guiadoras o en menor porcentaje forman matas o bien matas extendidas, presentan ovarios globosos y en menor medida chatos.   La Pulpa en su mayoría es de color anaranjado medio a pálido.  Las semillas de color crema, blanco y castaño.

El tercer grupo presenta frutos de formas diversas predominando los globosos y chatos.   Sus plantas desarrollan guías con zarcillos, ovarios globosos y fusiformes; la pulpa de color anaranjado intenso a medio; semillas de distintos colores que van del color crema pasando por el blanco, castaño y tostado. Incluye este grupo las poblaciones con los ciclos de cultivo más largos.   Producen uno a dos frutos de mayor tamaño y peso por planta.   Se identificó dos subgrupos, uno que presenta frutos globosos más pequeños, con semillas color crema, más pequeñas y livianas.   El otro subgrupo desarrolla frutos globosos y chatos, con semillas más grandes y pesadas que van del color crema al tostado. Presenta un ciclo de vida más corto.

Un cuarto grupo conformado por poblaciones con frutos de gran diversidad de formas: acorazonados, globosos, ovales y chatos.   Plantas guiadoras, con zarcillos, ovarios globosos y en menor medida fusiformes. Pulpas que van del anaranjado intenso a medio; semillas color crema. El ciclo vegetativo es intermedio a largo a primera flor femenina.   Un fruto por planta y son poblaciones con mayor tamaño de fruto y calidad de pulpa.   Se identificaron dos subgrupos, uno de ellos desarrolla plantas vigorosas con frutos de gran tamaño y el otro subgrupo con plantas menos vigorosas.


Ecología.

Se desarrolla en la Región Andina, en las más diversas condiciones ambientales. (Lorello, García Lampasona, Makuch, & Peralta, 2016)   En su área de distribución nativa, existen razas locales que se cultivan desde los 100 m.s.n.m. hasta los 3.000 m.s.n.m. (Lira Saade, 1995).

Descripción.

Según (Lira Saade, 1995), las describe plantas anuales, rastreras, trepadoras o de hábito subarbustivo.   Los tallos se presentan engrosados, redondeados o muy ligeramente angulosos, suaves, moderadamente cubierto de pelos rígidos y ásperos con aguijoncitos de poca consistencia, las raíces fibrosas, los 3 a 5 zarcillos, ramificados.

Hojas sobre peciolos robustos, surcados de tamaño variable, vellosos; lámina de la hoja de consistencia coriácea, redonda en forma de riñón, nada o muy ligeramente lobadas, los lóbulos redondeados u obtusos y cortamente provistas de punta, márgenes enteros a márgenes que rematan  de manera súbita en punta corta, en un mucrón, a dientecillos muy menudos, denticulados, base cordada, ambas superficies cubiertas de pelo muy tieso y áspero, híspidas, rígidos y punzantes, aculeoladas principalmente en las venas, la adaxial con o sin manchas verde claro.

Flores de 14 a 28 cm de largo, estaminadas sobre pedicelos robustos; receptáculo corto de forma cónica invertida, obcónico, semejante a una campana, campanuladas.   Sépalos filiformes o angostamente lanceolados; corola de 4.5 a 10 cm de largo, de color amarillo brillante, pilosa en ambas superficies, dividida en 5 segmentos hasta más o menos la mitad de su longitud total, lóbulos anchos, usualmente dirigidas hacia la bace, reflexos, ápice cortamente mucronado, remata en forma abrupta en una punta corta, los márgenes crispados o crenulados, festonados, con festones más pequeños, el tubo recto o ligeramente ensanchado o inflado hacia la base; filamentos de 5 a 10 mm de largo, angostos y abruptamente ensanchados hacia la base , glabros o esparcidamente pubescentes en la base; columna de las anteras robusta.   Flores pistiladas sobre pedicelos más cortos y engrosados que los de las estaminadas; ovario de muy diversas formas, pubescentes, glabras con la edad; perianto como como en las estaminadas, pero el receptáculo reducido a casi nulo; columna de los estilos corta; estigmas muy ligeramente bilobados.

Frutos de muy diversas formas, de gran tamaño y diversidad de colores:  azul grisáceo, verde suaves costillas redondeadas; cáscara rígida o suave, usualmente lustrosa, algunas veces con protuberancias leñosas reticuladas o irregulares; pulpa de color amarillo pálido a amarillo anaranjado, de sabor dulce, suave o algunas ocasiones muy ligeramente fibrosa; pedúnculo corto, suave o rígido, casi cilíndrico o no anguloso con estrías corchosas irregulares, comúnmente no ensanchado en la unión con el fruto; semillas elípticas, infladas o tumescentes, 13 a 24 mm de largo, 8 a 12 mm de ancho, blancas a pardo claras o bronceadas, superficie lisa o muy ligeramente estriada o punteada, márgenes redondeadas, usualmente diferenciados en color del centro de la semilla, excepto en las de color blanco, aunque no conspicuamente realzados o delimitados por un surco, ápice truncado y ligeramente oblicuo.

sábado, 29 de octubre de 2022

La calabaza, ahuyama, zapallo, ayote, Cucurbita moschata Duchesne ex Lam.

Cucurbita moschata Duchesne ex Lam, pertenece al orden Cucurbitales, familia Cucurbitácea, que se caracterizan por ser plantas herbáceas, rastreras o trepadoras por zarcillos, monoicas, flores gamopétalas, con el típico fruto, una pepónide.

Origen.

Especie nativa de América, se desarrolla en áreas tropicales y subtropicales, desde el noroeste de Estados Unidos al norte de América del Sur.   En la actualidad se ha sugerido como el centro de origen y domesticación regiones de Colombia, debido a la presencia de razas locales que presentan una importante diversidad morfológica.

Los datos arqueológicos encontrados tanto en Mesoamérica como en América del Sur, indican a ambas regiones como importantes centros de diversificación de la especie y del cultivo.   Este llegó domesticado a Ecuador y Perú, lo que permite intuir el desplazamiento en la utilización de Cucurbita ecuadorensis.(Stothert & Sánchez Mosquera, 2011),

La investigación paleobotánica en Sudamérica ha comprobado que en el Holoceno Temprano había múltiples localidades donde se practicaba el cultivo de plantas domesticadas.   En el valle del río Zaña/ Nanchoc, en el norte del Perú, entre 9200 y 5500 AP, los horticultores allí asentados adoptaron el zapallo Cucurbita moschata. (Stother & Sánchez Mosquera, 2011)

Estos autores sugieren también que, con base a los fitolitos más grandes encontrados en la fase Las Vegas Tardío, 8.000 a 6.600 AP, en la península de Santa Elena, Ecuador, esto sería un indicativo de la presencia de un zapallo de unos 16 centímetros de diámetro, probablemente del tipo Cucurbita moschata, en el sitio.

Se han encontrado semillas de esta especie en Perú:  Huaca Prieta 5.000 AP, Valle Virú 2.600 a 3.100 AP.   En este asentamiento se hallaron evidencias del cambio de consumo de Cucurba máxima por Cucurbita moschata, en la costa norte del Perú [Whitaker, 1981] y se han encontrado restos en Ica y Lima (2.600 AP [Whitaker, 1981; Chacaltana & Cogorno, 2018].   Las culturas Mochica, 1 a 800 años d.C. y Chimú, 1.300 a 1.532 d.C. dejaron evidencias en sus cerámicos de la importancia de esta especie.  

En México, los restos arqueológicos más antiguos de esta especie. 6.900 a 5.500 AP, han sido recuperados en las cuevas de Ocampo, Tamaulipas, en el noreste de México, aunque fechamientos relativamente similares han sido registrados también para algunos sitios, norte de Belice y en Tikal, Guatemala, 4.000 AP a 850 D.C.

En la actualidad se identifican dos grupos de cultivares:

Uno de cultivares mejicanos, caracterizadso por tallos duros, largos de hasta 12 m de longitud, muy ramificados, con frutos de formas variadas, cáscara muy dura y semillas blancuzcas y otro grupo, colombiano, de tallos largos y delgados, con entrenudos largos, de frutos medianos, cáscara suave y semilla marrón. (León, 1987)

Los cultivares comerciales desarrollados en esta especie generalmente se dividen en tres grupos diferentes:  Grupo de cuello, Grupo de calabaza de queso y (3) Grupo tropical. (Missouri Botanical Garden, 2022)

Descripción.

Es una planta anual en la que el eje principal del tallo emite de tres a diez ramas basales separadas por entrenudos cortos, que a su vez emiten ramas secundarias.   Las ramas rastreras son duras, generalmente con cinco rebordes y están cubiertas por pelos terminados en una cabezuela que se abre, soltando una substancia mucilaginosa.   En su crecimiento el eje central se continúa en un nudo, por una rama lateral, mientras que la yema terminal se transforma en un zarcillo, 3 a 5 ramificaciones, que aparece opuesto a una hoja.   Los órganos más característicos de las Cucurbitáceas son los zarcillos y su función es agarrarse y amarrar la planta a un soporte.

La estructura del tallo muestra una zona externa compuesta de epidermis cubierta de pelos debajo de la cual existen bandas de colénquima, un tejido de sostén que proporciona flexibilidad y que ocupa los ángulos y rebordes del tallo.   La zona cortical incluye una banda angosta de parénquima y un cilindro continuo, delgado, de fibras, esclerénquima, que conforman el soporte principal del tallo.   La parte central está ocupada por una zona ancha de parénquima en donde se encuentran los haces vasculares y por la médula hueca en los tallos viejos.   Aparecen surcos al secarse.

Una raíz principal y numerosas raíces secundarias, algunas de estas muy gruesas, leñosas y una gran cantidad de raíces absorbentes.

Las hojas grades, tienen peciolos largos y cilíndricos cubiertos de pelos glandulares.   La forma de la lámina es acorazonada con tres o más lóbulos bien desarrollados.   Tres a cinco nervios en disposición palmeada.   Borde finamente aserrado o sinuoso.   El ancho de la lámina varía de 10 a 30 cm, el haz con manchas blancas en la intersección de las venas.   Una característica de esta especie es que el limbo de la hoja tiene una posición pendiente.

Las flores solitarias, unisexuales, brotan de los nudos de los tallos siguiendo cierta gradiente sexual, cambios en la posición y características funcionales.   La base de la flor es un hipanto.   El perianto en las dos clases de flores se compone de cinco sépalos y corola de cinco pétalos.   Los sépalos muy pubescentes.   En algunos cultivares de América del Sur, el ápice de los sépalos es ancho y a menudo dentado.   La corola campanulada en la base y se abre en cinco lóbulos.   El color amarillo es más intenso en la cara interna de la corola, la externa está cubierta de pelos finos.

Las flores estaminadas con tres estambres.   Las pistiladas de perianto semejante a las estaminadas, el ovario esférico o elipsoidal, con tres carpelos, cada uno con muchos óvulos.   Las flores de Cucurbita moschata son polinizadas principalmente por himenópteros.  (León, 1987),

Los granos de polen son grandes, pegajosos y pesados por lo que no pueden ser transportados por el viento, siendo necesaria la participación de insectos como abejas solitarias del género Peponapis y Xenoglosia, que visitan las flores al amanecer, cuando se abren y otras, incluyendo Apis mellifera.

El pedúnculo tiene cinco rebordes longitudinales bien marcados y en la inserción al fruto se expande en forma de disco, con pubescencia fina y densa.   Produce una variedad de frutos que varían considerablemente en tamaño y forma debido a la gran variación genética dentro de esta especie.

Calabaza, Cucurbita moschata Duchesne ex Lam.

En cuanto a la forma del fruto existe gran variabilidad de formas:  redonda, alargada, piriformes y cuello de ganso.   Color:  blanco, verde, verde con rayas blancas, blanco con rayas verdes, crema, naranja y jaspeadas, tamaño variable, Muestra una superficie lisa o con rebordes o costillas longitudinales, uniforme o verrucosa.   Cubierta cerosa blanquecina.   La pulpa abundante, usualmente no fibrosa, de consistencia suave, granulosa y usualmente no fibrosa.   Amarilla en distintas tonalidades a anaranjada, a veces verdosa.   Sabor dulce, siendo muy agradable y apetecible en la alimentación para el consumo humano. (Cañedo T, Medina H, Amanzo A, & Álvarez A, 2020)

Las semillas, 880 unidades en 100 gramos, (Ecured, 2022) planas, elípticas a ovado elípticas, delgadas con el borde irregular, recortado o fibroso y tono más oscuro, ápice obtuso o truncado.  (Lira Saade, Eguiarte Fruns, & Montes Hernandez, 2009)   Pueden presentar latencia innata en frutos maduros durante uno a dos meses.   La viabilidad de las semillas dependerá de las condiciones ambientales y del origen de la semilla, que puede ser desde unas semanas hasta varios, algo así como 4 años.

Ecología.

Se adapta desde el nivel del mar hasta los 2.600 m.s.n.m en Colombia.   Prefiere climas cálido húmedos, tolerantes de altas temperaturas, desarrollándose bien entre 15°C a 30°C.   Las semillas se pueden sembrar al aire libre cuando la temperatura del suelo llega a 18°C.   Requiere alta luminosidad y una humedad relativa de 70 a 80%.   Para la germinación la humedad relativa atmosférica oscila entre el 65 al 80%; humedades relativas más altas favorecen el desarrollo de enfermedades y dificultan la fecundación.

Se cultiva en varios tipos de suelo, desde arenosos hasta arcillosos, tanto en suelo ácidos como básicos, aunque en todos los casos deben contar con buen drenaje, pH entre 5.0 a 7.0.    Los más adecuados son los francos, profundos, bien drenados, que presentan altos contenidos de materia orgánica y pH óptimo de 5.5 a 6.8.   Los suelos de baja permeabilidad y aireación no resultan adecuados.

Cultivo.

Es la Cucurbita más utilizada en los trópicos.   Se puede cultivar fácilmente a partir de semilla.   En forma tradicional se siembra junto con maíz y fríjol.   En manejo más intensivo se cultiva sola o asociada a otras especies.

La siembra es directa, en forma mecánica o manual, para lo cual la semilla debe ser pregerminada o embebida en agua 24 horas antes de la plantación.  

La distancia de siembra entre las plantas varía según la variedad y el método de cultivo.   La distancia recomendada puede ser de 6 m entre hileras y 1 m entre plantas.   Se recomienda depositar 15 gramos de materia orgánica por sitio.

Se coloca de dos a tres semillas por sitio a una profundidad de 3 a 5 cm.   En algunos casos se realiza un semillero y en este caso se trasplantan cuando las plántulas tienen de 5 a 7 semanas.

El cultivo debe mantenerse libre de malezas hasta que se produzca el cierre del campo.   Se logra un buen control de estas, si el suelo tiene una profundidad efectiva mínima de 0.50 m y se realizan tres labores de cultivo con la azada hasta que las guías se desarrollen.

Para incrementar la fecundación, se colocan unas dos colmenas por hectárea a los 30 días de la siembra, para asegurar la presencia de abejas en la plantación.

Plagas y enfermedades de la especie.

Los posibles problemas con enfermedades incluyen:  marchitez bacteriana, fusarium, podredumbre del extremo de la flor, mildiú velloso, mildiú polvoriento, erwinia, virosis.

Entre las plagas de insectos están:  los pulgones, escarabajos, chinches, barrenadores, gusanos cortadores y los ácaros, (Missouri Botanical Garden, 2022)  

Recolección.

A partir de los 110 días de la siembra comienza la cosecha, cuando se produce un cambio de color en la parte que se encuentra en contacto con el suelo y más del 20 % de los frutos presentan madurez técnica.   El rendimiento esperado en variedades mejoradas está de 12 a 14 TM/Ha. (Ecured, 2022).

Usos.

Tiene un alto valor nutricional para uso culinario.   Las flores jóvenes, las hojas, las puntas de los brotes y las semillas también son comestibles.

jueves, 13 de octubre de 2022

Calabaza o zapallo, Cucurbita ecuadorensis. Cutler & Whitaker.

Considerada una planta endémica de Ecuador.   Se desarrolla silvestre en una Zona de Vida de bosque muy seco tropical, con una temperatura media anual de 24.5 °C y pluviosidad media anual de 700 mm., concentrada en el periodo de lluvia.

Crece en sitios perturbados en una zona de transición entre bosques secos y húmedos, a una altitud que varía desde los 0 msnm., hasta los 400 msnm. (Lira Saade, Rafael; Iguiarte Fruns, Luis; Montes Hernández, Salvador;, 2009)

Se ha establecido su presencia en la franja costera cercana a Bahía de Caráquez, Reserva Biológica Rio Seco.   También en Jipijapa, Puerto López o el Parque Nacional Machalilla donde es abundante y se encuentra protegida (León-Yanes, y otros, 2022).   Al centro del litoral, la reserva Jauneche o al sur en la Isla Puná.

Se ha reportado su presencia al norte de Perú en Chiclayo y Cajamarca.   Aactualmente se registra en el departamento de Lambayeque, donde se le conoce como shisguín. (Cañedo Torres, Medina Hinostrosa, Amanzo Alcántara, & Álvares Alonso, 2020)

DESCRIPCIÓN BOTÁNICA.

Pertenece a la familia de las cucurbitáceas, género Cucurbita originario de América donde se distribuye en forma silvestre.   Hábito de crecimiento de la planta, con guías, enredaderas por zarcillos, rastrera, trepadora.   Flores amarillas y de corola tubular que se abren durante la mañana, adaptadas a la polinización por insectos diurnos.   La baya de las cucurbitáceas, pepónide de cáscara dura, calabaza, con muchas semillas.

Teppner (2004), describe a Cucurbita ecuadorensis, Cutler & Whitaker, como una planta anual, de guía herbácea, rastrera con raíces adventicias que se originan en los nudos del tallo y enredadera trepadora por zarcillos, con 2 o 3, raramente 1 zarcillo por nudo.   La raíz principal sin órganos de reserva.   Los tallos densamente cubiertos por tricomas largos, suaves.   Las hojas pentalobadas, con lóbulos redondeados, láminas muchas veces con manchas blancas o marmoreadas.


Flores masculinas con receptáculo ampliamente redondeado, flores estrictamente campanuladas, color amarillo medio, con un aroma distintivo.   El pedúnculo floral de la flor femenina estriado longitudinalmente, ligeramente dilatado en la unión con la flor o el fruto de cáscara dura muy lignificada y de larga vida.  Los frutos redondos, de 10 a 18 centímetros, a veces amargos, pero en general palatables. 

Tiene caracteres similares a Cucurbita moschata y a Cucurbita máxima, con la cual está emparentada, pudiendo hibridar en cierta medida con ella.

ORIGEN.

Existe evidencia de haber sido domesticada hace unos 10.000 años, y luego abandonada volviendo a la vida silvestre por lo que se le categoriza como semi domesticada.   En la actualidad no se la cultiva.

(Stothert & Sánchez Mosquera, 2011) comentan que en las fases Las Vegas Temprano, y Las Vegas Tardío, el cultivo de plantas se inició de manera temprana.   El análisis de los sedimentos de los niveles Pre Las Vegas, corroboró la presencia de fitolitos de algunos zapallos silvestres, cucurbitácea (Stothert et al. 2003: 26, 36-37).

No se sabe cómo era utilizado en la vida de la gente en aquel entonces, pero se estableció que un zapallo primitivo domesticado, apareció en los depósitos arqueológicos datados al inicio del Holoceno, fase Las Vegas Temprano, del 10.000 al 8.000 AP.

El estudio de los fitolitos de esta Cucurbitácea demostró, que antes de 10.000 AP las plantas eran silvestres.   Se observó también que el tamaño de los fitolitos, estaba ya fuera del rango de los zapallos silvestres, prueba de que fue semi domesticada entre los 9000 y 10.000 AP (Piperno et al. 2000).

Esta es una evidencia de la domesticación independiente del zapallo en las tierras bajas de Sudamérica tan o más temprana que en cualquier otra parte de América. (Stothert & Sánchez Mosquera, 2011).

En comparación con estos fitolitos antiguos, los de la fase Las Vegas Tardío, del 8.000 hasta el 6.600 AP, son más grandes, lo que indica la presencia de un zapallo de unos 16 centímetros de diámetro, probablemente del tipo Cucurbita moschata. (Stothert & Sánchez Mosquera, 2011)   Las Vegas apoya la hipótesis de que estas personas pronto aprendieron a ser horticultores. (Stothert & Sánchez Mosquera, 2011)

En Perú, se han identificado fitolitos de Cucurbitácea, en sedimentos de la fase Siches (Piperno 2011a: S459; cf. Sandweiss y Richardson 2000).

ESPECIE IMPORTANTE.

La especie se ha vuelto importante debido a sus genes de resistencia, que son traspasados por diferentes métodos de hibridación a las Cucurbita de valor comercial.   Es resistente a muchas enfermedades de las especies de Cucurbitas cultivadas y se ha utilizado para generar resistencia a varias enfermedades en calabazas comunes.

Los investigadores de la Universidad de Cornell, utilizaron Cucurbita ecuadorensis Cutler & Whitaker, para generar resistencia al virus de la mancha anular de la papaya, el virus del mosaico de la sandía y el mildiú polvoroso, en cultivares comunes de Cucurbita máxima Duchesne in Lam.

El zapallo, Cucurbita ecuadorensis. Cutler & Whitaker, figura en la Lista Roja de la UICN como vulnerable, taxón catalogado como de preocupación menor, debido a un alto número de poblaciones y a su presencia en áreas protegidas. (León-Yanes, y otros, 2022)

jueves, 6 de octubre de 2022

La calabaza o mate, Lagenaria siceraria (Molina) Standl.

La taxonomía le ubica en el orden cucurbitales, familia cucurbitácea, subfamilia cucurbitoideae, tribu benincaseae, género Lagenaria.

Es una planta anual, herbácea, con hábito de crecimiento rastrero e indeterminado, trepadora, con tallo cilíndricos y angulosos cubiertos de pelos.   Los zarcillos bífidos tienen una rama más larga que la otra.

Las flores estaminadas se abren como las pistiladas al atardecer, para cerrarse al mediodía del día siguiente.  En los dos tipos de flores, el color es blanco con los nervios verdosos.   La diversidad en forma y tamaño de los frutos es mayor que en cualquier otra cucurbitácea.   Inmadura tiene la piel verde con el interior blanco y carnoso, que permite comerse como un vegetal.   Cuando madura, la cáscara se endura, utilizándose como recipiente.

No es una planta alimenticia de importancia, pues su sabor es amargo, pero existen cultivares comestibles muy insípidos, que se utiliza su fruto tierno.   

Se reporta adaptada al trópico y subtrópico (Wendy, 1994), en altitudes que alcanzan los 1700 m.s.n.m, en donde se desarrolla de forma silvestre.

Se conoce que la calabaza o mate, Lagenaria siceraria, fue usado por casi todas las culturas precerámicas de Mesoamérica y Sudamérica desde hace unos 13.000 años. (Holm & Crespo, 1981), y es considerada una de las primeras plantas domesticadas en América.

La secuencia del ADN de Lagenaria siceraria en especímenes arqueológicos de Norte y Sur América, comparados con variedades silvestres actualmente existentes en Asia y África, indican al continente asiático como la primera vía de introducción de esta especie hacia América. (David L. Erickson 2.005))

Las diferencias morfológicas y genéticas existentes entre los actuales cultivares de calabaza africanos y asiáticos, permiten sostener la diferencia de dos subespecies, Lagenaria siceraria spp., Siceraria y Lagenaria siceraria spp asiática. (David L. Erickson 2005).  ** Lagenaria siceraria subsp. asiática ( Kobjakova ) Heiser.

Al comparar los cultivares de calabaza africana y americana, se observó diversidad en el color, forma y tamaño de las semillas.   Los especímenes arqueológicos americanos muestran un aumento sustancial en el grosor de la cáscara, asociada a la durabilidad de fruta y una mayor dificultad en su propagación, proporcionando una fuerte evidencia de que los fragmentos de corteza representan plantas domesticadas. 

Las calabazas, Lagenaria siceraria spp asiática, con un exocarpo grueso y durable representaba la posibilidad valiosa y útil en aquella época prehistórica, de disponer de recipientes fuertes y ligeros para transportar y almacenar agua.  

En la Región Andina, en el Ecuador, se encontró un fragmento de cáscara de calabaza, Lagenaria siceraria (Molina) Standl, en el sitio Las Vegas, como primera señal de una primitiva agricultura en un asentamiento humano, que vivió de la caza, la pesca y recolección de frutos en una ocupación hace unos 10.000 AP (Stothert 1.985).

En el Perú, Quebrada Jaguay, fueron descubiertos fragmentos de la corteza de la calabaza, Lagenaria siceraria (Molina) Standl., 8.400 AP. (Daniel H. Sandweiss 1.998). 

viernes, 30 de septiembre de 2022

INICIO DE UNA HISTORIA.

En la tierra termina un episodio frío, perteneciente a la última glaciación, conocido como Dryas Reciente.   Desde hace aproximadamente 11.700 años la temperatura va cambiando y se hace más cálida.   Los distintos glaciares se van reduciéndo o desapareciendo, provocando el ascenso paulatino del nivel del mar en el tiempo.

En los Andes, los páramos y los glaciares se hallan en franca retirada.   El bosque montano cubría los valles interandinos, proporcionando abundantes recursos animales y vegetales (Stothert, 1988). Termina una época geológica que se inició hace 2.56 millones de años, el pleistoceno.

Con el holoceno temprano, un grupo de personas asentadas en el litoral ecuatoriano, en la península de Santa Helena, explora y utiliza los ecosistemas circundantes.

En las playas recolectan caracoles. La pesca la realizan en esteros con influjo de marea, bahías, aguas, cercanas y alejadas a las orillas del mar.

Del manglar, en tierra baja, formación dominada por árboles cuyo dosel sobrepasa los 30 m de altura, a menudo asociados con especies de bromelias, orquídeas y helechos, zona de influencia directa de la marea, que se adentran hasta mezclarse con el agua dulce en los estuarios y desembocaduras de los ríos, recolectan concha prieta, Anadara tuberculosa, y el cangrejo.

En este período, la región gozaba de un clima relativamente estable, con una estación seca larga seguida por una lluviosa corta, similar al clima actual.

Al parecer, en los alrededores predominaban las gramíneas. (Stothert & Sánchez Mosquera, 2004).   El estudio de los fitolitos en este lugar demostró, que antes de 10.000 AP, las plantas eran silvestres.

De la tierra firme gracias a la caza, la alimentación de sus habitantes incluía venados, serpiente, Boa constrictor, los saínos, lagartijas, conejos y roedores pequeños.

Este régimen de alimentación proteica, posiblemente se compensaba con la recolección de vegetales como el mate, Lagenaria siceraria (Molina) Standl, considerada una de las primeras plantas domesticadas en América.   Una subespecie de origen asiático, utilizada por casi todas las culturas precerámicas de Meso y Sudamérica desde hace unos 13.000 años. (Holm & Crespo, 1981), 

Las excavaciones arqueológicas, en lo que parece haber sido un asentamiento permanente con una datación de hace 10.840+-410 AP, en el sitio "Las Vegas", (Stothert, 1988),  permitieron encontrar profundamente enterrados los restos y el contorno de un mate, Lagenaria siceraria (Molina) Standl., de aproximadamente 10 cm. de diámetro, que confirmaría su uso como alimento y como recipiente.  

En el mismo sitio en los depósitos arqueológicos datados al inicio del holoceno, fase "Las Vegas Temprano", apareció el zapallo primitivo Cucurbita sp., (Stothert & Sánchez Mosquera, 2004) posiblemente Cucurbita ecuadorensis Cutler & Whitaker., una planta anual, semidomesticada, endémica desde Bahía de Caraquez, Manabí, Ecuador, hasta Piura, en el Perú,   sería la evidencia más antigua de la domesticación de plantas alimenticias en el Ecuador.(Van den Eynden & Cueva, 2008)


Cucurbita ecuadorensis Cutler & Whitaker.

En “Las Vegas”, se encontraron fitolitos de maíz, Zea maíz (8.170 +-70 a 7.150 AP), que permitió establecer evidencia de su presencia, (Stothert, 1988).   Estudios de granos de almidón preservados en dientes humanos y en herramientas líticas de la fase Las Vegas Tardío 8.015 a 7.945, apoyan la hipótesis de que dicha gente ya cultivaba maíz. (Stother & Sanchez Mosquera , 2011)

 Igualmente, fitolitos evidencian el cultivo tardío de maíz en los niveles de Valdivia I, en Real Alto, 5.500 AP.   Durante la ocupación de Valdivia III, en Real Alto, cerca de 4.300 AP, se constató la presencia de un maíz duro, de granos grandes dispuestos en ocho filas en la mazorca, como también un tipo de grano pequeño. (Stothert, 1988).