sábado, 29 de octubre de 2022

La calabaza, ahuyama, zapallo, ayote, Cucurbita moschata Duchesne ex Lam.

Cucurbita moschata Duchesne ex Lam, pertenece al orden Cucurbitales, familia Cucurbitácea, que se caracterizan por ser plantas herbáceas, rastreras o trepadoras por zarcillos, monoicas, flores gamopétalas, con el típico fruto, una pepónide.

Origen.

Especie nativa de América, se desarrolla en áreas tropicales y subtropicales, desde el noroeste de Estados Unidos al norte de América del Sur.   En la actualidad se ha sugerido como el centro de origen y domesticación regiones de Colombia, debido a la presencia de razas locales que presentan una importante diversidad morfológica.

Los datos arqueológicos encontrados tanto en Mesoamérica como en América del Sur, indican a ambas regiones como importantes centros de diversificación de la especie y del cultivo.   Este llegó domesticado a Ecuador y Perú, lo que permite intuir el desplazamiento en la utilización de Cucurbita ecuadorensis.(Stothert & Sánchez Mosquera, 2011),

La investigación paleobotánica en Sudamérica ha comprobado que en el Holoceno Temprano había múltiples localidades donde se practicaba el cultivo de plantas domesticadas.   En el valle del río Zaña/ Nanchoc, en el norte del Perú, entre 9200 y 5500 AP, los horticultores allí asentados adoptaron el zapallo Cucurbita moschata. (Stother & Sánchez Mosquera, 2011)

Estos autores sugieren también que, con base a los fitolitos más grandes encontrados en la fase Las Vegas Tardío, 8.000 a 6.600 AP, en la península de Santa Elena, Ecuador, esto sería un indicativo de la presencia de un zapallo de unos 16 centímetros de diámetro, probablemente del tipo Cucurbita moschata, en el sitio.

Se han encontrado semillas de esta especie en Perú:  Huaca Prieta 5.000 AP, Valle Virú 2.600 a 3.100 AP.   En este asentamiento se hallaron evidencias del cambio de consumo de Cucurba máxima por Cucurbita moschata, en la costa norte del Perú [Whitaker, 1981] y se han encontrado restos en Ica y Lima (2.600 AP [Whitaker, 1981; Chacaltana & Cogorno, 2018].   Las culturas Mochica, 1 a 800 años d.C. y Chimú, 1.300 a 1.532 d.C. dejaron evidencias en sus cerámicos de la importancia de esta especie.  

En México, los restos arqueológicos más antiguos de esta especie. 6.900 a 5.500 AP, han sido recuperados en las cuevas de Ocampo, Tamaulipas, en el noreste de México, aunque fechamientos relativamente similares han sido registrados también para algunos sitios, norte de Belice y en Tikal, Guatemala, 4.000 AP a 850 D.C.

En la actualidad se identifican dos grupos de cultivares:

Uno de cultivares mejicanos, caracterizadso por tallos duros, largos de hasta 12 m de longitud, muy ramificados, con frutos de formas variadas, cáscara muy dura y semillas blancuzcas y otro grupo, colombiano, de tallos largos y delgados, con entrenudos largos, de frutos medianos, cáscara suave y semilla marrón. (León, 1987)

Los cultivares comerciales desarrollados en esta especie generalmente se dividen en tres grupos diferentes:  Grupo de cuello, Grupo de calabaza de queso y (3) Grupo tropical. (Missouri Botanical Garden, 2022)

Descripción.

Es una planta anual en la que el eje principal del tallo emite de tres a diez ramas basales separadas por entrenudos cortos, que a su vez emiten ramas secundarias.   Las ramas rastreras son duras, generalmente con cinco rebordes y están cubiertas por pelos terminados en una cabezuela que se abre, soltando una substancia mucilaginosa.   En su crecimiento el eje central se continúa en un nudo, por una rama lateral, mientras que la yema terminal se transforma en un zarcillo, 3 a 5 ramificaciones, que aparece opuesto a una hoja.   Los órganos más característicos de las Cucurbitáceas son los zarcillos y su función es agarrarse y amarrar la planta a un soporte.

La estructura del tallo muestra una zona externa compuesta de epidermis cubierta de pelos debajo de la cual existen bandas de colénquima, un tejido de sostén que proporciona flexibilidad y que ocupa los ángulos y rebordes del tallo.   La zona cortical incluye una banda angosta de parénquima y un cilindro continuo, delgado, de fibras, esclerénquima, que conforman el soporte principal del tallo.   La parte central está ocupada por una zona ancha de parénquima en donde se encuentran los haces vasculares y por la médula hueca en los tallos viejos.   Aparecen surcos al secarse.

Una raíz principal y numerosas raíces secundarias, algunas de estas muy gruesas, leñosas y una gran cantidad de raíces absorbentes.

Las hojas grades, tienen peciolos largos y cilíndricos cubiertos de pelos glandulares.   La forma de la lámina es acorazonada con tres o más lóbulos bien desarrollados.   Tres a cinco nervios en disposición palmeada.   Borde finamente aserrado o sinuoso.   El ancho de la lámina varía de 10 a 30 cm, el haz con manchas blancas en la intersección de las venas.   Una característica de esta especie es que el limbo de la hoja tiene una posición pendiente.

Las flores solitarias, unisexuales, brotan de los nudos de los tallos siguiendo cierta gradiente sexual, cambios en la posición y características funcionales.   La base de la flor es un hipanto.   El perianto en las dos clases de flores se compone de cinco sépalos y corola de cinco pétalos.   Los sépalos muy pubescentes.   En algunos cultivares de América del Sur, el ápice de los sépalos es ancho y a menudo dentado.   La corola campanulada en la base y se abre en cinco lóbulos.   El color amarillo es más intenso en la cara interna de la corola, la externa está cubierta de pelos finos.

Las flores estaminadas con tres estambres.   Las pistiladas de perianto semejante a las estaminadas, el ovario esférico o elipsoidal, con tres carpelos, cada uno con muchos óvulos.   Las flores de Cucurbita moschata son polinizadas principalmente por himenópteros.  (León, 1987),

Los granos de polen son grandes, pegajosos y pesados por lo que no pueden ser transportados por el viento, siendo necesaria la participación de insectos como abejas solitarias del género Peponapis y Xenoglosia, que visitan las flores al amanecer, cuando se abren y otras, incluyendo Apis mellifera.

El pedúnculo tiene cinco rebordes longitudinales bien marcados y en la inserción al fruto se expande en forma de disco, con pubescencia fina y densa.   Produce una variedad de frutos que varían considerablemente en tamaño y forma debido a la gran variación genética dentro de esta especie.

Calabaza, Cucurbita moschata Duchesne ex Lam.

En cuanto a la forma del fruto existe gran variabilidad de formas:  redonda, alargada, piriformes y cuello de ganso.   Color:  blanco, verde, verde con rayas blancas, blanco con rayas verdes, crema, naranja y jaspeadas, tamaño variable, Muestra una superficie lisa o con rebordes o costillas longitudinales, uniforme o verrucosa.   Cubierta cerosa blanquecina.   La pulpa abundante, usualmente no fibrosa, de consistencia suave, granulosa y usualmente no fibrosa.   Amarilla en distintas tonalidades a anaranjada, a veces verdosa.   Sabor dulce, siendo muy agradable y apetecible en la alimentación para el consumo humano. (Cañedo T, Medina H, Amanzo A, & Álvarez A, 2020)

Las semillas, 880 unidades en 100 gramos, (Ecured, 2022) planas, elípticas a ovado elípticas, delgadas con el borde irregular, recortado o fibroso y tono más oscuro, ápice obtuso o truncado.  (Lira Saade, Eguiarte Fruns, & Montes Hernandez, 2009)   Pueden presentar latencia innata en frutos maduros durante uno a dos meses.   La viabilidad de las semillas dependerá de las condiciones ambientales y del origen de la semilla, que puede ser desde unas semanas hasta varios, algo así como 4 años.

Ecología.

Se adapta desde el nivel del mar hasta los 2.600 m.s.n.m en Colombia.   Prefiere climas cálido húmedos, tolerantes de altas temperaturas, desarrollándose bien entre 15°C a 30°C.   Las semillas se pueden sembrar al aire libre cuando la temperatura del suelo llega a 18°C.   Requiere alta luminosidad y una humedad relativa de 70 a 80%.   Para la germinación la humedad relativa atmosférica oscila entre el 65 al 80%; humedades relativas más altas favorecen el desarrollo de enfermedades y dificultan la fecundación.

Se cultiva en varios tipos de suelo, desde arenosos hasta arcillosos, tanto en suelo ácidos como básicos, aunque en todos los casos deben contar con buen drenaje, pH entre 5.0 a 7.0.    Los más adecuados son los francos, profundos, bien drenados, que presentan altos contenidos de materia orgánica y pH óptimo de 5.5 a 6.8.   Los suelos de baja permeabilidad y aireación no resultan adecuados.

Cultivo.

Es la Cucurbita más utilizada en los trópicos.   Se puede cultivar fácilmente a partir de semilla.   En forma tradicional se siembra junto con maíz y fríjol.   En manejo más intensivo se cultiva sola o asociada a otras especies.

La siembra es directa, en forma mecánica o manual, para lo cual la semilla debe ser pregerminada o embebida en agua 24 horas antes de la plantación.  

La distancia de siembra entre las plantas varía según la variedad y el método de cultivo.   La distancia recomendada puede ser de 6 m entre hileras y 1 m entre plantas.   Se recomienda depositar 15 gramos de materia orgánica por sitio.

Se coloca de dos a tres semillas por sitio a una profundidad de 3 a 5 cm.   En algunos casos se realiza un semillero y en este caso se trasplantan cuando las plántulas tienen de 5 a 7 semanas.

El cultivo debe mantenerse libre de malezas hasta que se produzca el cierre del campo.   Se logra un buen control de estas, si el suelo tiene una profundidad efectiva mínima de 0.50 m y se realizan tres labores de cultivo con la azada hasta que las guías se desarrollen.

Para incrementar la fecundación, se colocan unas dos colmenas por hectárea a los 30 días de la siembra, para asegurar la presencia de abejas en la plantación.

Plagas y enfermedades de la especie.

Los posibles problemas con enfermedades incluyen:  marchitez bacteriana, fusarium, podredumbre del extremo de la flor, mildiú velloso, mildiú polvoriento, erwinia, virosis.

Entre las plagas de insectos están:  los pulgones, escarabajos, chinches, barrenadores, gusanos cortadores y los ácaros, (Missouri Botanical Garden, 2022)  

Recolección.

A partir de los 110 días de la siembra comienza la cosecha, cuando se produce un cambio de color en la parte que se encuentra en contacto con el suelo y más del 20 % de los frutos presentan madurez técnica.   El rendimiento esperado en variedades mejoradas está de 12 a 14 TM/Ha. (Ecured, 2022).

Usos.

Tiene un alto valor nutricional para uso culinario.   Las flores jóvenes, las hojas, las puntas de los brotes y las semillas también son comestibles.

No hay comentarios:

Publicar un comentario